Suelo Térmico

El suelo Térmico es un sistema de emisión de calor. Este sistema se instala bajo la capa visible del suelo y se encarga de calentar la superficie, consiguiendo transmitir de una manera homogenea el calor al ambiente. Este sistema también puede funcionar de manera inversa, como suelo refrescante. En este caso, el suelo al estar a menor temperatura que el ambiente, absorve calor del mismo.

Existen varios sistemas de suelo térmico. Lo dos que se conocen principalmente, son el hidráulico y el eléctrico. La diferencia entre ambos es que uno calienta (o enfría) el suelo mediante la circulación de un fluido caloportador por los tubos del sistema, y el otro calienta (y solo calienta) el suelo mediante resistencias eléctricas. Existen otras opciones, como puede ser calentar el suelo mediante la circulación inferior de aire atemperado. Esto fue muy usado en la historia, donde se calentaba aire con fuego que circulaba (por tiro natural) por el inferior del espacio a calentar.

En nuestro caso, el suelo térmico elegido es el hidráulico. Es un gran emisor térmico, con altos rendimientos, gran sensación de confort, polivalente…

Es compatible con cualquier tipo de productor de calor: calderas de condensación, calderas estandar, biomasa, bombas de calor, energía solar…

Esto es debido a que su funcionamiento es a baja temperatura, la superficie del suelo nunca superará los 29ºC, por lo que el fluido caloportador circulará entre 30 y 40ºC (dependiendo de demanda energética y del material entre el sistema y el ambiente a calentar), temperatura idónea de producción para calderas de condensación, bombas de calor, o energía solar, ya que es en la que estos sistemas presentan mayor rendimiento.

Tubo

Tubo

Es el encargado de permitir circular el fluido caloportador a través de la instalación.
Placa

Placa

Su misión es aislar la parte inferior para que el intercambio sea sobre la parte superior.
Colector

Colector

Distribuye el fluido caloportador por cada uno de los circuitos de tubos